Sala de Oración - ¡ya
abierta!
Estamos orando nosotros mismos y estamos
invitando a otros a que se nos unan.
Salmo 24
Del SEÑOR es la tierra
y su plenitud; el mundo, y los que
en él habitan.
Porque él la fundó sobre
los mares, y sobre los ríos
la afirmó.
Señor, toda la tierra es tuya,
¡Tu la fundaste! Te mereces
ser honrado, tu palabra necesita ser
proclamada. Deseamos ser visitados
por el Espíritu Santo que Tú
prometiste para que abra las ventanas
de los cielos y renueve, en nuestros
tiempos, Tus poderosos hechos. Crea
en nosotros corazones limpios, danos
la habilidad de tener manos limpias.
Que las antiguas puertas de Gibraltar
sean abiertas para que Tú,
Rey de Gloria, puedas entrar.
Señor danos sabiduría
para coordinar este evento de forma
santa, de forma que utilice los recursos
que ya has puesto en nosotros. Que
escuchemos de Tu Espíritu,
Él es nuestro director, consejero,
ayudador. Envíale a nuestros
corazones ahora mismo te lo pedimos.
Señor todas las naciones
son como polvo sobre una balanza ante
ti. Tu mano abierta es más
grande que el extremo más lejano
del universo. ¿Qué son
estas naciones ante ti? Pero Señor
Tu has prometido que nosotros, hijos
de la fe de Abraham, seriamos bendecidos
y de bendición para todas las
naciones. Guíanos unidos en
este tiempo, con otros que tienen
hambre y sed de Ti. Trae a los intercesores
adecuados al lugar adecuado en el
momento adecuado y después,
ven Señor Jesús. ¡Estás
invitado!